He perdido la inspiración,
eso es lo que en mí dejaste,
por no dejarme nada,
me despojaste hasta de lágrimas.
Amor tuyo que no fue,
amor que nunca existió,
maldito juego de ajedrez,
en el que yo fui siempre el peón.
Ni las vastas noches de placer,
ni nuestros cuerpos dulcemente entrelazados,
ni tu sonrisa de pícaro,
dejaron memoria digna de yacer.
No queda nada por yacer,
porque todo en ti fue mentira,
tu “amor” fue vil sucia farsa,
cuán lejanamente me engañé.
Me niego a recordar
el tiempo que malgasté,
pensando que me querías,
que eras lo que siempre soñé.
A obviar me obligo noche y día,
que de ti me enamoré;
pues no eres más que turbia llovizna,
solo pura náusea contenida.
Mas no te guardo rencor,
algún día llorarás arrepentido,
y cuando me busques a tientas,
te sumergirás en el dolor.
Dolor que yo sufrí,
multiplicado por diez,
la soledad que en mí fue,
se infiltrará helada en tu ser.
No te maldigo con esto,
tan solo quiero que sepas,
que en la vida has de aprender,
a recoger aquello que siembras.




Ni las vastas noches de placer,
ResponderEliminarni nuestros cuerpos dulcemente entrelazados,
ni tu sonrisa de pícaro,
dejaron memoria digna de yacer.
Más claro, imposible =)
Si este lo escribiste sin inspiración, no quiero pensar cuando la tengas
Un besazo! Y sigue así, que quedamos pocos poetas en el mundo
Ains Juan pero tú eres un genio que tú no te das cuenta!!!
ResponderEliminarEste poema es muy malo comparado con los tuyos, o sin ir más lejos, con los que hacía antes...
NUNCA DEJES DE SER POETA.
Un beso!!! :)