Me miento y me recuesto, en la sombra del árbol de tu efluvio,
soñando con abismos perdidos; luces transparentes de un atardecer.
Confusión de sonidos,
hojas que arrastra el viento hostil...
...un sinsentido asomando por la puerta me saluda desde mi mundo subterráneo.
Vuelven a por mí fantasmas del pasado,
sensaciones revestidas de puro amor,
pero más malditas que el diablo.
Aléjate de mi, tumba de recuerdos...
solo quiero vivir el espejismo de ser medianamente feliz.
Como un granito de arena, al lado de una montaña entera.
Yo sola no puedo...
Yo que pensé que olvidaría; qué irónica es la vida...Podrida lápida que es la mía.
Mis ojos son cascadas evaporadas por el Sol.
En la naturaleza me hallo cerca de ti...
Tan cerca...
...pero tan lejos.
Soledad sonora reivindico,
prefiero renacer y volver a perder lo perdido.
Creo que he dejado de existir;
que solo precipita la ráfaga del dolor a modo de brecha.
Cruel destino, te has colado en mi camino...
Me has jugado una mala pasada,
te lo juro, esta me la pagas.
Mis ojos son cascadas evaporadas por el Sol...



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