del barco que te surca en la batalla,
quisiera ser el faro,
que en tu noche más luz entraña.
Decían soledad sonora,
mas puedo ver tu alma,
quisiera ser la arena,
que contigo en la mañana se baña.
Inundarte de besos,
y perder nuestras miradas,
clavarnos espinas profundas,
de suave algodón trenzadas.Me he perdido y me he encontrado,
ahogada en el deseo,
de poseer tus firmes ojos,
de cumplir mi más ansiado anhelo.
El calor de tus brazos no poseo,
pero lo poseeré rayando el alba,
mi pobre corazón rendido,
algún día conseguirá hacerte mío.
Ahora no me dejes de mirar
con esos tus azules cielos,
húndeme en tu sal,
porque tuya soy yo ya.




No hay comentarios:
Publicar un comentario